Cuentan de un sabio,
que un día tan pobre y mísero estaba,
que solo se alimentaba de unas hierbas que cogia,
¿habrá otro entre sí decia,más pobre y triste que yo?
y cuando el rostro volvio,
alló la respuesta viendo,
que otro sabio iva cogiendo,
las hierbas que el arrojo.
Angelina